La protagonista de la serie “Patito Feo” (que salió del canto América de ShowMatch-Point) es en realidad un agente secreto de la CIA (famoso local de línea de ropas populares) infiltrado en Ideas del Sur. Hemos descubierto que brindan mensajes subliminales a través de sus canciones. Un ejemplo claro es la canción en la que dice “Fiesta, fiesta, la vida es fiesta”: esto se refiere a que la vida es una orgía sexual de pantomimos asesinos con monos mancos en celo. Otro caso es en la frase “Porque somos gasolinas, gasolinas de verdad”, esto nos insinúa lo siguiente: tenemos la mejor merca, la de verdad, ésta se consigue en Ningún Lado 4381 (cód. postal “-1257″, Santos Lugares), use gasolina. Éstas canciones incitan a los niños a consumir drogas y tener sexo por 48 hs semanales con el oficial Schultz.
El sagayo templado fue el detonante de la furia del patito feo; recuerden la masacre de la sinalefa, un caso similar en el balneario de Pene-Lope Cruz. El flush del patito alteró a cualquier limpiasables, entre ellos, el famoso “Ranchi”, autor del libro “nubes de furia en caramazón”.
Alarmados ante esta situación, hemos decidido eliminar cualquier hipótesis posible relacionada con la fecundación del pinzón degollado y proceder a otro tipo de investigación, esta misma provocada por un nuevo dolor de ojete, tremendo según comentarios. Para ello hemos acudido al libro “Posadas en amplificado X”, en donde nos aclara que lo del patito no es un problema, sino un talento. Pese a esto, el patito feo donó un huevo al hospital “Directo al Infierno, con un huevo en el cielo”, y se dedicó a la acupultura tailandesa.
Alarmante pero verdad, que se haga la luz.














